Las terapias regenerativas o también conocidas como biológicas son tratamientos que utilizan sustancias propias del cuerpo para estimular la propia curación o regeneración y mejora de los síntomas de tu dolencia de una forma sana y no quirúrgica.
EL PRP se obtiene mediante la centrifugación de una pequeña cantidad de sangre de tu propio cuerpo. Luego de la aplicación, siempre bajo guía ecográfica, el PRP libera los factores de crecimiento que son los encargados de bajar la inflamación, mejorar el dolor y rigidez y reparar o regenerar los tejidos afectados.
La técnica de microfat (o microfat grafting) es un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en extraer una pequeña cantidad de grasa del propio cuerpo (liposucción), procesarla para purificarla y filtrarla, y volver a inyectarla en zonas específicas con fines estéticos o de medicina regenerativa.
Las células madre pueden obtenerse tanto del tejido graso (biopsia), como de la médula ósea (aspirado). Luego de su obtención estos tejidos son enviados a cultivar (expandir) para la obtención de cifras muy altas de células madre. Si en un tratamiento de BMAC o Microfat podemos obtener 10.000 células madre por cc en una expansión podemos llegar a cifras que van entre los 20 y 60 millones. Esta expansión es clave para tratamientos de lesiones de cartílago o tendones donde la regeneración de tejidos sea crucial. En el IJS contamos con médicos expertos y referentes internacionales en terapias regenerativas que podrán realizar este tratamiento con máxima seriedad y precisión.
Se inyecta una solución (comúnmente dextrosa) en ligamentos, tendones y articulaciones dañadas para estimular una respuesta inflamatoria controlada, promoviendo la reparación, proliferación de tejido y fortalecimiento de estas estructuras. Este tratamiento es efectivo para casos de tendinopatías crónicas que no se recuperan con un proceso de rehabilitación y necesitan un estímulo para comenzar a curar.
Si bien no es un terapia regenerativa, el ácido hialurónico es una buena opción para el tratamiento de la artrosis, especialmente para los pacientes que por contraindicación médica no son candidatos a ninguna de las otras terapias regenerativas. El acido hialurónico puede ser de bajo peso molecular o de alto peso molecular. El primero busca un efecto más nutritivo para el cartílago y el segundo más mecánico, generando un gel que amortigua las articulaciones.